En un suspiro

Cuando era un bebé, solo necesitaba:
mamar,dormir, gatear y llorar.
De niño yo quería :
jugar, correr, saltar.
Siendo joven yo deseaba :
Explorar, estudiar, bailar
y de la vida disfrutar.
según pasaba el tiempo, mi mayor deseo
y más profundo pensamineto, era poder volar.
Así año tras año,cada vez quería más.
Ahora viejo y enfermo, casi sordo y ciego,
en mi habitación de una antigua casa
que da justo al mar, en un pequeño acantilado.
Ahora solo anhelo poderme levantar y sentarme
junto a la ventana
y desde allí, oler la marisma
y contemplar el lento balancear
de los barcos que regresan a puerto cargados de peces e ilusiones.
Si, después de toda una larga e intensa vida,
lo único que espero es oir
a los pajaros cantar y escuchar tras la puerta
a mis queridas hijas, acercandose a mi,
y que me digan: Te queremos papá.
Después de eso un abrazo y un beso
y al fín cerar los ojos y poder descansar.

Horror veraz

Lugar de encuentro de miles de hambrientos.
Caminantes que permanecen quietos,
sonrisas que producen lágrimas,
llantos que te hacen reir.
Voces que gritan en silencio,
sonidos que nadie quiere oir.
Lamentos, quejas,tristeza, alegrias,
y sobre todo movimiento, hay vida.
Yo paseo como encerrado en una esfera protectora,
rodeado del rspeto y el amor
que me procesan amigos de la infancia.
Y yo me pregunto ¿Porqué? ¿Cúal es su delito?
La miseria, la dejadez, la droga, el alcohol,
desaliento, ignonimia, desesperación.
No y mil vesces No,
es simplemente el espectaculo de la vida,
el teatro de la muerte,
es al fin y al cabo,
la humanidad yacente.
Ratas, basura , desperdicio,
sobras, y personas rotas.
No hablo de guerras, ni de lugares olvidados.
Es real, tangible, cruel, veraz, es verdad.
Hoy paseando por las calles de mi pueblo,
encontré ese lugar, cerca del mercado,
un cartel ponía : "Un sol de ciudad",
bajo el, un anciano sin dientes,
jugando con el pan que no alimenta.
Pura crueldad.

Mi primer beso

Es día, me levanté como de costumbre,
salí a la calle, a jugar con mis colegas,
pero no se porqué, no tenía muchas ganas.
Estaba raro, distraído, no me sentía bien.
El desayuno que preparó mi madre, no pude comerlo,
pues tenía seca la boca, el estomago cerrado, agitado.
Sudor en mi frente, temblor al verte.
Mis amigos me gritaban :
Carlos, vamos, que nos esperan en el río
para ir a jugar a la cabaña del árbol.
No tengo ganas, -les contesté-.
Tu mismo, -me dijeron-
Me quedé sentado en el portal 4.
Pasaron las horas, 1,2,3 y por fin apareció.
Sus ojos marrones, su pelo castaño,
su carita llena de pecas.
Era el motivo de mi extraño comportamiento.
Se acercó, me miró, sonrió, me besó.
Un segundo, un beso de un segundo.
Durante un mes lo esperé
y hoy toda una vida después, jamás lo olvidaré.
Como nata con fresa, como chocolate con vainilla.
Así fue de placentero, el beso de esa chiquilla.

Un mendigo mi grán amigo.

Es muy buen y apreciado amigo,
vive en la calle, es un mendigo.
No tiene para comer,
pero no pasa hambre.
Le falta para beber,
más nunca tiene sed.
No encuentra donde dormir
y siempre está descansando.
Mi amigo el mendigo,
un hombre afortunado.
Te haré compañía, sin prisas,
no te daré de lado.
Es paciente, sabio, coherente, es mi amigo.
Llora, sufre, no pide,
y sin embargo recibe,
es un mendigo.
rie, canta baila, es feliz,
es mi amigo.
No tiene nada,
lo tiene todo,
es un mendigo.
La plaza es su casa,
la ciudad es su reino.
Con su rota mochila,
con su manta vieja.
Siempre está sonriendo
y nunca se queja.
Su pelo largo,
su barba blanca,
su piel morena.
Todo el mundo lo admira.
Es un mendigo,
es mi amigo.

Anoche soñé contigo.

Anoche soñé contigo,
mi muy querido amigo.
Cuando juntos aprendimos
a leer y a escribir.
Anoche soñe contigo,
mi muy querido amigo.
De como bailabamos,
y reíamos en las fiestas.
Recordé cuando besamos
a las chicas, la primera vez.
Anoche soñé contigo,
mi muy querido amigo.
En nuestro primeros saltos,
y carreras de motos,
cuando al comenzar la pubertad,
conocimos la libertad.
Anoche soñé contigo,
mi muy querido amigo.
Transcurriendo el tiempo,
en lios y problemas,
sin saberlo y en ignorancia,
nos fuimos metiendo.
La droga y el alcohol,
nos fueron atrapando,
y nosostros sin darnos cuenta
nos estabamos matando.
Anoche soñé contigo,
mi muy querido amigo.
En nuestra madurez,
ya no eramos nada.
Solo una sombra,
de la epoca pasada.
Cúantos errores cometimos,
y sin querer ni saber,
cúantas vidas destruimos.
Anoche soñé contigo,
mi muy querido amigo.
Hoy al despertar,
fuí al cementerio,
a tu tumba.
A llevarte flores y a decirte,
que anoche soñé contigo,
mi muy querido amigo.


A todos los que descansan en paz
y fueron mis amigos.

Oda para los olvidados

Se me están secando los labios,
pues hace tiempo que no beso.
Se me está agrietando la cara,
del tiempo que no me besa nadie.
Los brazos se me entumecen porque no abrazo.
La tristeza me embarga porque no me abrazan.
Mas llegará el tiempo,
en que besos y abrazos daré,
también los recibiré.
Solo tendré paciencia,
y así mas valor les daré.
Tú, el que lees estas palabras,
¿Te sientes igual?
Ve, besa y abraza a quien tengas a tu lado,
con amor y con cuidado,
no vaya a ser que se rompa,
por no estar acostumbrado.

Critica

Las críticas son como un piedra que se lanza en una charca,
no importa quien la arroje o donde, su efecto,
tarde o temprano llega a todos los rincones por medio de
las ondas expansivas.
Puedes acercarte a una charca,
mas no tires ninguna piedra,
tarde o temprano te devolverá lo que arrojes.